El próximo viernes 7 de octubre, Kiko Rivera e Irene Rosales se darán el ‘sí quiero’ en la hacienda Los Parrales de Sanlúcar la Mayor, Sevilla. Un enlace que ha levantado una enorme expectación, sobre todo porque Isabel Pantoja será la madrina en la que supondrá una de sus primeras apariciones públicas tras salir de la cárcel.

Pero para guardar su intimidad, los novios están levantando fuertes medidas de seguridad que impidan las filtraciones. Según adelanta Vanitatis, habrá desde trampas para los invitados sospechosos de filtrar información, a drones que sobrevolarán la finca para impedir que otros drones puedan captar imágenes.

Con todo ello pretenden que nos les pase lo mismo que sucedió en la boda de Rocío Carrasco con Fidel Albiac, de ahí que se estén dejando una buena suma de dinero para tomar todas las medidas de seguridad necesarias.

Sin duda alguna, tal y como informa este mismo portal, la primera medida que se tomará es requisar los móviles a familiares y amigos, además estos deberán llevar consigo un documento de identidad que acredite que, efectivamente, forman parte del cortejo nupcial.