1. ¡Madre mía! ¿Podría ser más perfecto?

Sientes que NUNCA habías conocido alguien así. Enamorarte como si siempre fuera la primera vez es maravilloso y es una droga (sentimental) en la que nos encanta recaer.

2. Las canciones hablan de ti.

De repente solo te apetece escuchar música 'buen rollera' y analizar las letras de todos los temas que escuchas en Spotify. Te identificas al 100% con esas letras llevas de felicidad.

3. Los unicornios.

A veces te sorprendes pensando en lo cursi y dulce que te has vuelto, ¡pero no te importa! Sientes que a vuestro paso suenan violines y los unicornios saltan por los arcoíris.

4. Nadie es perfecto.

Los pequeños defectos se vuelven aún más pequeños. Te encanta tal y como es.

5. ¿Y si….?

Hay momentos en los que sientes el miedo por todo el cuerpo. ¿Durará esto para siempre? ¿Ser tan feliz no hará que ahora llegue algo mucho peor? ¡No te preocupes y disfruta del momento!

6. Información

Te encantaría pasar horas y horas hablando, wasapeando, haciendo Skype o lo que surja. Queréis saberlo todo el uno del otro.

7. ¿Cómo alguien pudo dejarte?

No entiendes como semejante partidazo está soltero o soltera. ¡Si es ideal!

8. Resistencia

Todos los poros de tu cuerpo quieren decirle que le quieres, pero aguantas. No sabes si porque aún no es el momento o porque en el fondo quieres que el otro lo diga antes.

9. Piensas en el futuro

Aunque solo sea un flash, un pensamiento rápido y pasajero, por tu cabeza habrán pasado cosas como: ¿Qué tipo de boda tendríamos?, ¿cómo sería nuestra casa?, ¿le gustan los perros?

10. Te aterroriza pensar que lo vuestro se rompa

Sabes que no es el fin del mundo, pero sientes que no podrías sentir lo mismo por nadie más. Si no fluye hacia un final feliz, déjalo ir y vuelve al punto uno. Enamorarte siempre es una buena opción.