Ana Obregón, y su hijo Álex Lequio se quedaron en pleno agosto sin poder entrar en casa ya que dejaron las llaves puestas por dentro del apartamento. Nos podemos figurar la escena perfectamente. Ana frente a la puerta del apartamento, rebuscando las llaves en su bolso, cada vez más nerviosa al no encontrarlas y su hijo rebuscando en los bolsillos sin suerte. Ambos respirando hondo, mirándose y rompiendo a reír, porque precisamente un problema así, por suerte, tiene fácil solución. Y, ¿que mejor manera que cantando villancicos? Efectivamente, se pusieron a cantar villancicos en pleno agosto.

"Un aplauso a los que se dejan las llaves dentro del apartamento y pasan dos horas cantando villancicos, en pleno agosto. hasta que vuelva el portero. #recuerdos", ha escrito Álex junto a una fotografía de ese día que sale con su madre.

La lección de buen humor de madre e hijo es admirable. Casi tanto como el increíble repertorio de villancicos que deben tener para estar dos horas sin parar con 'Campana sobre campana' y otros éxitos navideños.