- Descanso

Compartir la cama es muy romántico, pero poco práctico. Al dormir solo descansas más horas y la calidad de tu sueño es superior. ¡Listos para afrontar el día!

- Comes mejor

La vida en pareja desencadena un placer gastronómico infinito. Comienzas a comer más y peor. Estando separados prolongas tu vida saludable y no caes en la tentación de cenar pizza y palomitas cada día.

- La autoexploración

Masturbarse tiene múltiples beneficios para tu cuerpo y tu mente. Se libera la hormona del estrés, el cortisol, facilita un mejor sueño mediante la reducción de la presión arterial, y levanta las endorfinas, todo ello refuerza tu sistema inmunitario

- La ropa interior

La lencería más beneficiosa para tu piel, de algodón, transpirable, que evita las infecciones y proliferación de bacterias, no suele ser la más sexy. Reserva las piezas más especiales pero más incomodas para esos días de reencuentro.

- La depilación

Te cuidas para ti misma pero saber que tardarás un par de semanas en ver a tu pareja relaja las prisas por depilarte. Además de evitar el dolor, evitarás estar en contacto con las bacterias que te puedes encontrar en distintos métodos de depilación.

- Previenes los granitos

Las toallas compartidas, los cojines o fundas de almohada son el caldo de cultivo perfecto de bacterias y suciedad que fomentará la aparición de acné. Tenerlas para ti sola hará que tu cara esté más cuidada y limpia.

- Independiente de tu pareja

¡Tener amigos y aficiones es un gran beneficio para tu cerebro! La distancia te obliga a mantener tu vida social activa, no te conviertes en una extensión de tu pareja ni olvidas tus hobbies.

- Las ganas que tienes

La anticipación sexual, el deseo que está a punto de verse cumplido porque este viernes ya os veis, eleva tus niveles de endorfinas, lo que alivia el estrés, aumenta la relajación y facilita un mejor sueño.

- Besos más largos

Los besos al volver a veros son más largos e intensos. Nada de besitos de abuela, un buen beso te hace mover los músculos de tu cara además de estimular tus defensas.

- Evitas resfriados

La temperatura del termostato se convierte en una de las discusiones más comunes. ¿Te quieres refriar por el frío que hace en casa? ¿O por el choque entre el calor excesivo que sufres y el frío exterior? Tu casa siempre estará a la temperatura que más se adapta a tu cuerpo.

Recuerda estas ventajas cuando notes que echas de menos a tu pareja, se hará más llevadero hasta que llegue… ¡el deseado reencuentro!