La residencia en la que Isabel Pantoja y Julián Muñoz fraguaron su amor, 'Mi Gitana', se ha convertido en escombros.

Lugar, símbolo y testigo, de los difíciles años que tanto la cantante como el exalcalde de Marbella han vivido debido a su implicación en el caso Malaya.

Finalmente, la tonadillera consiguió vender en marzo de 2015 el chalet, sobre el que pesaba un embargo por el impago de una millonaria hipoteca.

Tras varios meses de papeleo, el Ayuntamiento de Marbella ha concedido las licencias para proceder a su demolición este pasado martes.

Su nuevo propietario construirá una nueva mansión.