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CANSADA DE LA POLÉMICA

Cristina Pedroche está muy triste porque se malinterpretan sus palabras y amenaza con ser en una chica políticamente correcta

Todo aquello que dice Cristina Pedroche parece ser que es noticia, pero no siempre por cosas buenas. Y es que la polémica rodea a la presentadora quien ha expresado su malestar y tristeza tras comprobar que la mayoría de las entrevista que conceden se malinterpretan y los medios no entienden el verdadero significado de sus palabras.

Cristina Pedroche pone morritos

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Cristina Pedroche es uno de los personajes que dan más qué hablar en la actualidad, pero no en todas las ocasiones es de algo bueno. Así, la presentadora ha mostrado en el último post de su blog lo triste que está al comprobar que sus palabras se malinterpretan. Y es que ser siempre el foco de la polémica tiene que cansar.

Así, Pedroche ha empezado diciendo que no puede más: "¡¡¡Llega un momento en el que no puedo más!!! De verdad… ¡Qué fácil es sacar de contexto todo lo que digo y meterse conmigo!", comenta enfadada.

Cristina explica que está harta y cansada de dar explicaciones por sus actuaciones: "De verdad, estoy harta. No quiero tener que estar dando explicaciones de todo lo que digo y hago continuamente, porque parece que es más fácil malinterpretar que intentar entender", dice haciendo referencia a que los medios no reflejan el verdadero significado de lo que dice.

Concretamente la mujer de David Muñoz ha querido aclarar una de las últimas polémicas donde declaraba que a ella no le importa el género de la gente, no distingue entre hombre y mujer: "Me da igual si es hombre o mujer, solo quiero buenas personas a mí alrededor. No quiero diferencias de género, ni negativas ni positivas".

Por último, amenaza con convertirse en una chica políticamente correcta para no tener que estar excusándose día sí y día también: "No quiero tener que dar más explicaciones, así que supongo que lo que tendré que hacer es medir más las palabras y convertirme en la chica políticamente correcta que parece que queréis que sea. Nada de diversión ni ironías en las entrevistas", concluye.

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