1. Déjalo correr

No es una irresponsabilidad, es salud mental. Hay problemas y preocupaciones que no depende de ti. Evita la ansiedad por aquello que no está en tu mano cambiar.

2. Madruga

Un propósito que a muchos les costará cumplir, pero muy beneficioso. Las prisas no son buenas y comenzar el día estresado no hará que tu estado de ánimo mejor.

3. Da las gracias

Se agradecido con los demás pero sobre todo contigo mismo. Analiza a diario lo que has hecho y da las gracias por lo bueno que te haya sucedido durante el día. No deben ser grandes gestos: hoy no había cola para coger el café, he llegado a tiempo al tren o me ha encantado el libro que elegí.

4. Aprende a decir no

Se honesto, descubre que es lo que quieres y necesitas y lucha por ello. No te sientas culpable por no hacer cosas que no te apetecen.

5. Despídete de las redes sociales

Una hora al día, un fin de semana o una semana entera. Valora tu capacidad para estar fuera del mundo digital. Invierte ese tiempo en cocinar, leer, ver series o pasear.

6. Celebra las pequeñas cosas

No esperes a las fechas señaladas para demonstrar algo. Siempre es un buen momento para darte un baño y premiarte por el largo día.

7. Dile a los demás lo que sientes por ellos

Podemos dar por hecho que ellos ya saben cuánto les quieres, pero nunca está de más. No olvides decirles a diario lo que valoras que estén en tu vida.

8. Ríe

Ríe tanto como sea posible, aunque estés solo en casa. Vuelve a ser un niño y estalla a carcajadas siempre que puedas. ¡Es maravilloso para la salud!