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Queremos mucho a nuestras parejas pero más a nuestra olvidada independencia

10 cosas que echamos de menos de ser solteras

Tras varios años de relación, es normal que pensemos en nuestros años de despendole solteril y nos dé por pensar en si no seríamos más felices así. Te contamos por qué razones te entra esta morriña:

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1. Toda la cama era para ti

Cuando tienes pareja, normalmente compartís cama - a no ser que os de por vivir como en los años 50- y eso implica una pérdida de comodidad considerable. No hay mejor sensación que llegar a casa y tumbarte en tu cama estirando todas las extremidades de tu cuerpo.

2. No hay discusiones por la comida

Antes, abrías la nevera y preparabas lo primero que se te pasaba por la cabeza. Ahora, cada vez que acudís juntos a la cocina temes el momento en que te pregunte: “¿Qué te apetece para cenar?”.  NO LO SÉ. NUNCA LO SÉ. DÉJAME EN PAZ.

3. No tenías que decidir con quién ir de vacaciones

Si elijes pasar los días libres con tus amigas, prepárate a recibir miradas recriminatorias por parte de tu chico.

4. Conocer gente interesante

Llevas tantos años con tu chico que Tinder ni siquiera se había inventado.  Y ahora sientes una envidia visceral de tus amigas.

5. Las mariposas en el estómago

Lo bueno de tener pareja es que a tu lado tienes una persona que cuidará de ti, te respetará y te querrá hasta el final. Sin embargo, ¿dónde fueron a parar aquellas mariposas en el estómago? La emoción, los nervios y la ilusión se van perdiendo a lo largo del tiempo. A menos que luches severamente contra la rutina.

6. Ya no puedes fijarte en los chicos

No queremos decir que tengas que arrancarte los ojos ante la entrada en escena de un guaperas. Pero, como comprenderás, queda un poco mal poner ojitos a un chico que acaba de cruzarse contigo si vas con tu novio de la mano.

7. Despertarte con tu propio despertador

Si tener que despertar gracias- ¿gracias?- a un despertador es duro, imagínate si actúan dos a la vez. A no ser que tu chico tenga los mismos horarios que tú, deberíais hacer algo con el tema de las alarmas. Retrasar uno es fácil pero sufrir las repeticiones de ambos es lo más parecido al purgatorio que existe.

8. Tu armario era tu armario

Por mucho que digan que los hombres no son presumidos, solo hace falta ver sus armarios. ¡Están llenos de ropa! ¡Casi igual que los nuestros! Y, por esa razón, compartir armario se plantea una ardua tarea. No dejes que te coma terreno.

9. Tomar decisiones arriesgadas

Cuando eras soltera, nada te ataba a tu ciudad de origen. Podías viajar, cambiar de trabajo y de amigos cuando quisieras. Aunque no queremos insinuar que no puedas seguir haciendo todo eso si tienes pareja, ahora tus decisiones tienen que pasar por un tribunal. Dejar tu puesto en la oficina y coger una mochila para recorrer Europa no parece tan fácil cuando tienes una hipoteca que pagar y un coche que te endeuda.

10. Dormir a la hora que quieras

Lo que más echan de menos las mujeres con pareja es tener espacio y tiempo para vaguear y dormir cuando les apetezca. Pero lo que no cuentan es que, cuando quieren dormir, siempre van a tener a alguien a su lado que va a acariciar su pelo suavemente hasta que caigan rendidas en los brazos de Morfeo. Eso no lo cuentan, ¿verdad?

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