Ya se sabe que después de la tormenta siempre llega la calma. Y eso mismo es lo que ha pasado con la familia Morales. Tras las polémicas y los enfrentamientos familiares que les han rodeado durante los últimos años, con motivo de la herencia de Rocío Durcal, parece que todo se ha olvidado.

Carmen Morales y el empresario, Luis Guerra, se ha dado el 'sí, quiero', este sábado en una ceremonia civil en la isla de Ibiza. La pareja estuvo acompañada por todos sus familiares y amigos más cercanos, que fueron testigos del enalce.

La novia, vestida de Rosa Clará, llevaba un traje palabra de honor, con un cinturón de pedrería y un peinado con un semirrecogido, muy acorde a su estilo. Muy guapa y favorecida.

A la boda no faltó Junior, el padre de la novia, al que pudimos ver muy emocionado durante toda la celebración y acompañado en todo momento por su hija pequeña Sheila. Pero no todo fue de cuento de hadas, Antonio Morales, hermano de la novia, puso la nota de crispación: entre él y su padre Junior no hubo ningún tipo de contacto en la boda.

A falta de foto de grupo... todo indica que la esperada foto familiar la podríamos ver en una exclusiva... ¡nunca se sabe!