La investigación abierta por los tuits ofensivos tras la muerte de Bimba Bosé se está complicando. Y es que los autores de los comentarios injuriosos han borrado tanto los tuits como los perfiles, por lo que está resultando difícil identificar a los autores.

El análisis de estos mensajes que está investigando la Fiscalía de Criminalidad Informática no permite, por el momento, dar con ellos, que tendrían un contenido delictivo por su carácter homófobo, lo que incurriría en un delito de odio contemplado en el artículo 510 del Código Penal.

Aun así la Fiscalía a ha encargado a los investigadores que indaguen a través de los retuits de esos comentarios como posible solución para dar con los perfiles de los autores originales. Una vez que se agoten todas las vías de investigación, se emprendería alguna actuación penal.

De todas formas, estos tuits injuriosos atentan contra el honor de Bimba Bosé y pertenecen al ámbito privado, por lo que el ofendido podría querellarse por la vía personal. En este caso, la única opción existente es que sea la familia la que realice la denuncia particular, en concreto Miguel Bosé por ser también objeto de los tuits.