La Audiencia Provincial de Madrid ha suspendido el juicio que iba a celebrarse contra Lucía Bosé por un delito de apropiación indebida de un dibujo de Pablo Picasso, después de que sus denunciantes hayan solicitado que su hijo Miguel venga desde México a testificar para determinar a quién pertenecía la obra del pintor.

“No era un cuadro. Era un dibujo y era mío”, ha declarado la matriarca del clan Bosé. Muy tranquila, aseguraba no sentirse nerviosa por nada. Y eso que podría enfrentarse a dos años de cárcel, ya que se le acusa de haberse apropiado del dibujo que Picasso le regaló a Remedios T.M., su empleada del hogar durante más de 50 años.

El pintor malagueño se lo entregó en febrero de 1963 con el título de ‘La Chumbera’, y uno de los hermanos de la denunciante ha afirmado que la ‘Tata’ se lo regaló a Miguel Bosé. Pero Lucía insiste en que es suyo y no de su hijo.

Sea como sea, han sido las sobrinas de Remedios la que han interpuesto la denuncia ya que tras fallecer la empleada del hogar, Lucía vendió el dibujo en subasta pública por casi 200.000 euros. Las sobrinas afirman ser las herederas del dibujo y que ese dinero les corresponde a ellas.