Sin esperar siquiera a que pasara la hora del almuerzo, como le habían recomendado los médicos, el cantante Antonio Carmona ha querido abandonar lo antes posible el hospital San Francisco de Asís de Madrid, donde ha sido atendido durante casi dos semanas, para poder relajarse en su hogar, donde deberá seguir con el tratamiento de antibióticos por vía oral. "Se encuentra estupendamente y como loco por volver a casa; tendrá que seguir con el tratamiento, porque aún tiene la zona un poco inflamada, y reposar la voz", ha comentado a Efe su mujer, la representante Mariola Orellana.

En una rueda de prensa celebrada la semana pasada, los médicos responsables de su caso descartaron que la infección fuera consecuencia de los implantes dentales que recientemente se le colocaron, tal y como se apuntó en un primer momento. En la misma se negó asimismo que hubiese permanecido en coma inducido, como algunos medios apuntaron. En realidad, debido a una importante inflamación que ponía en riesgo sus vías aéreas y para prevenir la extensión de la infección a otros órganos, Carmona fue intervenido y estuvo seis días "con sedación leve, conectado a ventilación mecánica con tratamiento antibiótico de amplio espectro en espera de mejoría de la inflamación".

Tras su notoria mejoría, el pasado día 11 abandonó la UCI y ya entonces se anticipó que el músico podría recibir el alta a principios de esta semana, como así ha sido.