Tras una larga lucha contra el cáncer, Álex Lequio, el hijo de Ana Obregón y Alessandro Lequio, ha vuelto a España para seguir adelante con su vida y sus sueños. Este fin de semana, su madre ha querido demostrar la fuerza con la que ha afrontado la enfermedad de su hijo en 'Volverte a ver', aunque no ha podido evitar derrumbarse al recordar algunos de los momentos más difíciles de su vida.

La actriz se ha mostrado de lo más optimista y esperanzada: "Dentro del pronóstico que había va fenomenal. Estamos muy animados", ha asegurado, ya que Álex ha concluido con éxito uno de los ciclos de su tratamiento contra el cáncer que ha llevado a cabo en la Clínica Universidad de Navarra, después de pasar ocho meses tratándose en el Memorial Sloan Kettering Cancer Center de Nueva York. Durante todo este duro recorrido, Ana ha aprendido de la firmeza de su hijo "no se ha quejado nunca. Espero que mi hijo se cure del todo. Es un camino duro, un camino de espinas, pero al final se ve la luz".

Sin embargo, no ha podido contener las lágrimas al hacer memoria de cómo empezó todo. "Mamá, ¿me voy a morir?", le preguntó Álex a Ana, a lo que ella contestó "No, no te vas a morir". Además, ha reconocido que es la tercera vez que llora en ocho meses, aunque cree que no hay que dramatizar en exceso: "Es un camino largo y había que tirar hacia delante, no hay que hacer más drama del drama. Una madre tiene que estar con la mente fría y buscar soluciones".

Cuando los médicos le comunicaron la noticia de que el tumor era maligno, Ana ha confesado que se permitió "el lujo de llorar toda la noche". Por último. Ana quiso hacer un alegato a favor de la inversión pública en investigación contra el cáncer: "Tengo que hacer un llamamiento al Gobierno y a los presupuestos del estado. La curación del cáncer está avanzado increíblemente bien. Cáncer no es sinónimo de muerte. Pero la curación es la investigación y si no hay investigación no se puede curar".