Ana de Armas ha respondido a todas las dudas sobre su vida sentimental. Desde hace tiempo, muchos se preguntan si el corazón de la joven actriz cubana está o no ocupado. Pues bien, la respuesta es negativa y de confirmarlo ya se ha encargado ella misma.

Tras la ruptura con su última pareja, Franklin Latt, Ana está feliz y disfrutando al máximo de otra etapa de su vida. También la han relacionado con los que comparte escenas en la gran pantalla como Scott, el hijo del actor y director Clint Eastwood, o Édgar Ramírez.

Respecto a su relación con Edgar confesaba: "Somos muy buenos amigos, hicimos una película juntos que nos tocó a todos muy en el fondo, y vivimos una trayectoria muy bonita con ese proyecto en el Festival de Cannes y, desde entonces, hemos sido amigos. Nos ayudamos todo el tiempo y nos aconsejamos. Él es venezolano, yo soy cubana… tenemos muchísimo en común y somos amigos de los que cuesta encontrar. Entonces se cuida a la gente que quieres, pero no hay nada más".

En su última visita a Madrid, aprovechó para confesar el momento personal por el que está pasando: "Estoy muy bien. Siento que estoy donde quiero estar como mujer, me siento muy segura de mi misma, muy cómoda. No echo nada de menos, me siento muy fuerte, y muy bien colocada mentalmente. Todo va bien".

Además, la actriz ha aprovechado para reencontrarse con sus compañeros de 'El Internado', disfrutar de unos días en la costa de Girona donde aprovechó para tomar el sol y cargar pilas y hacer una escapada a París para acudir al desfile de Armani.

En cuanto a su vida personal y amorosa, Ana respondió: "Lo importante es encontrar a alguien que haga equipo contigo sino, ese equipo no merece la pena. El amor te tiene que ensanchar la vida, no lo contrario y si no hay, no hay tiempo para inseguridades, celos, competitividad, nada de eso… Tiene que ser todo lo contrario. Entonces cuesta, es difícil".