Álex Lequio fue diagnosticado hace 7 meses de cáncer, y desde entonces ha estado en el mejor centro neoyorquino especializado en enfermedades oncológicas, el Memorial Sloan Kettering Cancer. Pero el pasado 19 de octubre el hijo de Ana Obregón subió una foto en su cuenta de Instagram en la que aparece en aislamiento en la prestigiosa Clínica Universitaria de Navarra. Las alarmas se dispararon, pero Ana quiso restarle importancia a su ingreso: "Es algo normal cuando se te bajan las defensas por la quimio, pero Álex está perfecto", confirmó al portal JALEOS.

A raíz de este ingreso, se ha sabido que Álex estará visitando la ciudad de Navarra "cada tres semanas" para hacer un seguimiento de su estado por la nueva fase del tratamiento. El empresario está muy contento por su vuelta a España, pero no es un adiós definitivo a Nueva York, ya que tendrá que volver "cada tres meses" al Memorial Sloan Kettering Cancer Center, donde comenzó su tratamiento. El próximo viaje a la ciudad de los rascacielos será "antes de que acabe el año o, como tarde, en enero", según ha revelado en exclusiva JALEOS.

El pasado 17 de octubre Álex reapareció ante los medios como motivo de la colaboración de su empresa de marketing, Polar Marketing, con una reconocida franquicia. Su apariencia fue comentada por los medios, ya que estaba desmejorado y había adelgazado mucho. Desde que comenzó la pesadilla para la familia García Obregón, el principal apoyo de Álex han sido sus padres, quienes han estado a su lado en todo momento. A pesar de esto, su padre, Alessandro Lequio, mostró su preocupación por su pronta reincorporación a su trabajo: "Esto no ha terminado, pero el camino ya es menos difícil. Como padre, después de esas imágenes, me da miedo de que se esté precipitando. Por otro lado, me parece maravilloso porque él necesita volver al día a día del trabajo". Por otro lado, Ana Obregón canceló su agenda y dejó su trabajo desde el inicio de la enfermedad de su hijo para poder estar con él en todo momento.