La ruptura entre Feliciano López y Alba Carrillo ha dejado a toda España a cuadros, incluida la propia modelo, que ha declarado que el divorcio le ha pillado de improviso y que está destrozada. El matrimonio no ha durado ni un año, pero aunque parezca increíble, es de lo más habitual ver estas bodas fugaces en el mundo celebrity.

En el plano nacional, nos acordamos del matrimonio de Patricia Conde con Carlos Seguí, que duró tan solo un año y les dio tiempo a tener un hijo en común. En el caso de Marta Sánchez, la cantante no llegó a celebrar su primer aniversario de casada con Jorge Salati, como tampoco tuvo nada que celebrar Arancha Sánchez Vicario, quien se divorció de Joan Vehils poco después del enlace.

Por su parte, Esther Cañadas conquistó en 2007 a Sete Gibernau, con quien estuvo a punto de cumplir el año, pero no pudo ser. La ex Miss Juncal Rivero se casó en febrero de 2004 con el dueño de la franquicia de Ikea en Mallorca, Friedrik Alm, y anunciaron su divorcio al año y un mes. Por otro lado, Marta Ortega duró tan solo 18 meses junto a Sergio Álvarez Moya.

Fiona Ferrer y Jaime Polanco, así como Nuria Fergó y José Manuel Maíz tampoco consiguieron mantener la convivencia y se divorciaron a los pocos meses de darse el 'sí, quiero' y dar la exclusiva en la revista ¡Hola!.

Las parejas internacionales tampoco se libran del visto y no visto en los matrimonios, como Shannen Doherty y Rick Salomon, que se casaron precipitadamente y solo duraron siete meses juntos. Otro amor de Jennifer Lopez fue el modelo Ojani Noa, de quien se divorció a los nueve meses con demanda incluída.

Sinead O'Connor estuvo casada con Barry Herridge ¡tan solo 16 días! Y Bradley Cooper y Jennifer Esposito no se quedan cortos con sus cuatro meses de matrimonio. Colin Farrell y Amelia Warner se casaron ilegalmente en Haití y también duraron cuatro mesecitos. Aunque Janet Jackson y James DeBarge les ganaron con su enlace de tres meses de duración.

Eddie Murphy fue en la línea de Sinead O'Connor uniéndose en matrimonio con Tracey Edmonds durante 15 tristes días, una boda sin valor legal que decidieron no oficializar por diferencias entre ellos. Finalmente, no podía faltar la conocida historia de Raquel Sánchez Silva y Mario Biondo, cuyo matrimonio llegó a su fin por la muerte del cámara de televisión.