Alba Carrillo acaba de cumplir 30 años, una nueva década que parece que comienza de una forma muy ambigua. Por un lado está feliz con su trabajo, se estrena como presentadora de un programa de televisión, y por otro lado está destrozada tras la polémica de su divorcio con Feliciano López.

Sus amigos y su madre, Lucía, prepararon una fiesta sorpresa a la modelo en su casa. La gente acudió con globos en la mano, regalos y con bañadores para disfrutar de un día en la piscina.

Los fotógrafos y los medios de comunicación se acercaron hasta el lugar del encuentro, esperando que Alba saliera a saludarlos, hiciera algunas declaraciones y posara para la prensa en un día importante para ella, el día de su cumpleaños.

Sin embargo, la ex de Feliciano evitó a la prensa por todos los medios, no salió ni a despedir a sus amigos cuando acabó la fiesta. Los reporteros gráficos se quedaron petrificados con el comportamiento de la presentadora, que algunos han asegurado que ha adquirido maneras y actitud de diva.