Aitana y Miguel Bernardeau se han vuelto inseparables. Aunque ellos ni confirman ni desmienten su relación, lo cierto es que se dejan ver juntos muy a menudo.

Todo comenzó con una cena para dos en Chueca, que fue cuando lo suyo salió a la luz, pero desde entonces les hemos visto de compras, compartiendo confidencias en el parque, saliendo de fiesta y, ahora, dando un paso más allá.

Y es que hace unos días Aitana era pillada por los paparazzi entrando en la casa de Miguel, en la que convive con su madre, Ana Duato. Parece ser que la catalana había sido invitada a comer y llegó con una bolsa de pastelitos para el postre, tal y como vemos en Hola.com.

Sin duda alguna, un gesto que demuestra que lo suyo va muy en serio. ¿Sería la presentación oficial de la extriunfita a su suegra? Sea como sea, lo que queda demostrado es que su historia va cobrando cada vez más fuerza.