José Antonio Reyes fallecía el pasado 1 de junio en un terrible accidente de tráfico cuando iba en su coche junto a dos de sus primos. En el momento también perdía la vida uno de ellos, pero el tercero, que iba sentado de copiloto, se salvó, aunque sufrió graves quemaduras en el 60% del cuerpo al intentar salvar tanto al futbolista como a su otro pariente.

Ahora El Mundo ha sacado a la luz su declaración, recogida por la guardia civil momentos antes de que fuera sedado para que la ambulancia se lo llevara al hospital. Según sus palabras: "El coche sale por los aires? Íbamos volando", y es que se ha confirmado que el coche iba a más de 220 kilómetros por hora.

En su testimonio revela que Reyes iba "mirando por la ventanilla" y reconoce que circulaba "muy rápido". Además añadió que el coche pitaba a menudo para avisar de que estaba muy cerca del quitamiedos. Pero asegura que en el momento en el que Reyes perdió el control: "No sé lo que hizo Jose? No lo recuerdo".