Sara Carbonero pasa por su momento más delicado tras conocerse los problemas de salud a los que debe hacer frente su marido, Iker Casillas. El portero sufrió hace unos días un infarto mientras la presentadora se encontraba en España debido a motivos de trabajo, por lo que tuvo que volver a Oporto lo antes posible para estar a su lado.

Por suerte, todo quedó en un susto, y según ha informado la propia Sara a las puertas del hospital: "No puedo decir mucho. Está bien, muy bien. Está tranquilo, ha estado viendo las noticias y ahora quiere ver a sus hijos. Va a quedarse unos días más, no sé cuántos, eso lo dirán los médicos. Por ahora está bien. Está todo controlado y él está bien".

Durante su última visita, como muestran estas imágenes de la revista ¡Hola!, la periodista llevó con ella a sus hijos, Martín y Lucas, los cuales echan mucho de menos a su padre.

Sara ha intentado tomarse este difícil trago con la mejor filosofía posible, viéndolo como "una extraña manera de recordarte que hay que celebrar cada latido", tal y como escribió en sus redes sociales una vez que pudo confirmar que todo se había quedado en un susto.