Tras conocer la condena a 21 meses de prisión por su fraude a Hacienda, Leo Messi ha hecho las maletas y ha puesto rumbo a la isla donde hay más famosos por metro cuadrado, Ibiza. A pesar de la recomendación de la Administración Pública al Barcelona a no apoyar al delantero en las redes sociales y cesar con su campaña, el equipo catalán afirma que siempre va estar a favor de sus jugadores.

Pero Messi a puesto al mal tiempo, buena cara o al menos ha sacado la cartera para pasar unos días de descanso idílicos junto a su mujer, Antonella, y sus dos hijos, Thiago y Mateo. El futbolista ha alquilado un yate por el módico precio de 7.800 euros al día, demostrando que los 54 millones de euros que ha pagado para regularizar su situación legal más los 530.000 euros de multa, por los delitos cometidos, no suponen nada en su cuenta de ahorros.

El argentino ha estado muy pendiente todo el tiempo de sus hijos y de Antonella. Además, la familia se embarcó en una lancha para disfrutar de una cena en una de las playas de Ibiza. Pero al jugador se le olvidó un detalle, no les puso chaleco salvavidas a sus hijos en el traslado del yate a tierra. ¡Qué despistado!