Desde que Melody Santana informó a Jesé Rodríguez, por Instagram, de que había vuelto a ser padre de su segundo hijo, la polémica en torno a la paternidad de los pequeños se ha vuelto a desatar. Y es que, según ha informado Melody a Vanitatis, Jesé ignora por completo a los niños, ni se preocupa por si están bien o mal.

Cuando se conocieron él era una joven promesa del fútbol, aunque poco tiempo después vio su sueño cumplido de jugar en el Real Madrid. Los contratos con las marcas empezaron a llegar y los bolos, dinero a borbotones que, según ha informado el citado medio, no ha dedicado a ninguno de sus dos hijos.

Melody Santana, la exnovia de Jesé | Facebook

Santana ha confesado que en repetidas ocasiones le ha pedido ayuda, pero no para ella, sino para sus hijos. En la entrevista, la joven de 24 años confesaba que no quería ni venganza, ni fama, solo un padre para sus dos hijos. "No es justo que nosotros tres vivamos en una habitación de 15 metros cuadrados", se lamentaba la canaria.

Por eso, mientras que sus dos retoños están viviendo en una situación desfavorecida, Vanitatis ha calculado el dinero que se ha podido gastar en estos últimos años el ahora jugador del París Saint-Germain. Desde 6.000 euros al mes en un alquiler de un chalet en la urbanización La Finca, hasta 21.000 euros mensuales en un hotel en París.

Aurah Ruiz y Jesé Rodríguez | Gtres

En definitiva una gran cantidad de dinero que, teniendo en cuenta la precaria situación en la que están viviendo su exnovia y los dos pequeños, ha provocado que muchos usuarios en las redes sociales le hayan criticado. Quienes le conocen dicen que "la fama se le subió muy pronto a la cabeza" y su vida cambió repentinamente.

También hay quien asegura que parece haber olvidado que creció en un barrio humilde en Las Palmas de Gran Canaria, en el barrio de La Feria. Y es que ahora es un 'niño humilde' pero rico, algo que parece no haber sabido gestionar. Eso sí, según ha informado el medio, no hay propiedades a su nombre, salvo una, un regalo para su padre. Entonces… ¿Qué heredarán sus hijos?