Georgina Rodríguez ha visto como su vida ha cambiado de la noche a la mañana. La joven de 23 años ha pasado de ser dependienta de una tienda de lujo a la novia de Cristiano Ronaldo, del que está esperando su primer hijo, el cuarto para el jugador del Real Madrid.

Sin embargo, esta felicidad puede verse empañada por la familia de Georgina, que la ha abandonado, según informan varios medios de comunicación portugueses. Y es que el padre de la ahora modelo vive en Argentina, mientras que su madre está afincada en Italia, de ahí que ahora sea su suegra, Dolores Aveiro, la que se haya volcado con ella y le brinde todo su cariño.

La madre del astro del fútbol y su nuera hicieron muy buenas migas desde el principio, y está siendo su principal apoyo durante el embarazo. Es de ella de quién está recibiendo los mejores consejos en estos meses de gestación y la que se ha convertido también en una madre para Georgina.