Lamar Odom acaba de superar el proceso de rehabilitación en el que llevaba inmerso desde finales del año pasado. En una entrevista concedida a la revista US Weekly, el exjugador de la NBA se ha sincerado sobre las malas decisiones que ha tomado en su vida.

En un desgarrador testimonio, el exbalocentista de 37 años ha revelado que estuvo ocultando a su exmujer sus problemas con las drogas, hasta que dos años antes de la separación, Khloé Kardashian le pilló in fraganti: “Estaba muy decepcionada. Igual que yo. Lo triste de todo esto es que no sé si me decepcionó el hecho de estar drogándome o que ella me pillara. Ella supo que consumía cocaína después de aquello. Era mi droga favorita. No voy a decir que lo aceptó porque esa palabra sería equivocada. Lo toleró sería una expresión más idónea”, admitió.

Lo que está claro, es que las drogas acabaron tanto con su matrimonio como con su carrera deportiva: “Mi vida giraba alrededor del consumo de drogas en aquel momento. Probablemente aquello ayudó a precipitar mi carrera porque las drogas acabaron con mis ganas de querer entrenar y poder estar en forma. Mató eso y mi impulso sexual”, reveló.

Eso sí, sabe que cometió muchos errores durante su matrimonio con Khloé: “Si hay una cosa que lamento profundamente de cuando estaba casado es que tuve distintos asuntos con diversas mujeres. No debí hacerlo. Ojalá hubiera guardado mi pene en mis pantalones, se lamentó el deportista.

Lo que Odom no podrá olvidar nunca, fue ese día en el que estuvo a punto de perder la vida en un burdel en Las Vegas: “Estaba en casa solo. Aburrido. Quise salir y pasar un buen rato. Recuerdo acostarme en la cama. Dos mujeres estaban en la cama y me quedé dormido. Eso es todo. Cuando desperté cuatro días después estaba tratando de sacar los tubos de mi boca”.

Se quedó muy sorprendido cuando al abrir los ojos la primera persona que vio a su lado fue a Khloé: “Definitivamente fue un momento de alivio. Ni siquiera sabía lo que acababa de pasar. Quiero decir, soy un tipo grande y fuerte que ha llegado a lo más alto haciendo lo que ama. Y no podía ni hablar ni caminar. Ella fue lo primero que ví”, admitió.