La familia Beckham no se pone muy exigente con los regalos de Navidad, y es que según ha declarado el exfutbolista, su carta a Papá Noel solo tiene una petición. El típico regalo que nadie quiere: un par de calcetines. Eso sí, que sean bonitos. Lejos de ostentosidades, Victoria está deseando encontrarse debajo del árbol un pijama suave y calentito.

En la entrevista que ha concedido el jugador a Entertainment Tonight ha declarado que: "Los calcetines siempre son una buena opción. Yo soy británico, y a nosotros nos encantan los calcetines bonitos, así que eso es lo que he pedido este año. Victoria ha incluido en su lista un pijama, le gustan los que son cómodos y calentitos". Y es que al contrario que a todo el mundo, a Beckham le gusta abrir un paquete en Navidad que contenga calcetines bonitos.

Nos han dejado claro que no quieren regalos llamativos y que se conforman con las cosas más cotidianas. Pero donde parece que no son tan fáciles de satisfacer es a la hora de elegir sus mansiones. Han puesto a la venta su casa por valor de 17 millones de dólares y quieren adquirir una por 208 millones que cuente con piscina, cancha de tenis, gimnasio, bolera, cuatro garajes, espacio para aparcar 100 coches, una zona reservada para su hijo mayor, un estudio de grabación para el pequeño que ha comenzado recientemente con su carrera musical, y un estudio de baile para la benjamina de la casa.