La boda de Gareth Bale y su novia de toda la vida, Emma Rhys-Jones, sufre una nueva complicación. Emma Cummings, la mejor amiga de la novia y quien iba a ser su dama de honor, ha sido condenada a 18 meses de prisión por blanqueo de dinero. Al parecer, la joven pertenecía a una mafia de blanqueo de dinero con conexiones en Dubái, Canadá o Nueva Zelanda.

Al parecer fue el novio de la joven, Ebrahim Ege, quien la introdujo en la organización. Ege ya cumplió una sentencia de cuatro años de cárcel por el mismo delito. Según una fuente cercana a la detenida: "Soñaba con tener el mismo nivel de vida que Emma, pero no tuvo la misma suerte a la hora de enamorarse. Presumía de coches de lujo y de vacaciones en lugares exóticos".

No es la primera vez que la familia de Rhys-Jones complica los planes de boda de la pareja. El padre de la novia fue condenado a una pena de seis años de cárcel por fraude. Los abuelos, fueron detenidos por verse implicados en una venganza con varios traficantes de drogas tras perder un maletín con más de 750.000 libras.

Su hermana Katie está siendo investigada por los servicios sociales por desatender a sus hijos y el futbolista le ha regalado un coche y una casa para evitar que los niños pasen a estar bajo la tutela del Estado. Además, ya retrasaron su boda porque su prima tenía un problema con unos narcotraficantes, quienes amenazaban a toda la familia.