El largometraje, al igual que hace el libro, recuerda a los padres de la Unión Europea: Jean Monnet, Robert Schuman, Konrad Adenauer, Alcide de Gasperi y Paul-Henri Spaak. Hombres, cuya personalidad y visión política se forjó ante la adversidad: vivieron siendo jóvenes la Primera Guerra Mundial, se enfrentaron a los totalitarismos y, posteriormente lideraron la reconstrucción de Europa después de la Segunda Guerra Mundial. La finalidad del comunicador es contagiar a las nuevas generaciones de europeos el “optimismo y pasión por un sueño que sigue siendo tan necesario como hace 70 años”.