La artista expone un adelanto de su serie fotográfica sobre Serbia. Se trata de una instalación diseñada a modo de sala de espera en cuyo espacio se recogen ocho fotografías de gran tamaño. La puesta en escena incorpora también un audio en el que se puede escuchar la voz de la artista y la de otra persona, que mediante un interrogatorio intentan aclarar al público no solo el significado de las fotos que se exponen, sino de los procesos y las vivencias que esta larga y compleja investigación ha ido incorporando. “Este proyecto investiga tanto el concepto del amor como el de la práctica artística”, comenta Sallarès. "Un proyecto que viaja por

determinados contextos de resistencia amorosa propios del presente de Serbia, por ejemplo asociaciones que luchan por los derechos de los antiguos trabajadores de las fábricas de propiedad colectiva y de autogestión obrera que fueron privatizadas durante la guerra, o asentamientos ilegales de refugiados y voluntarios auto organizados según sistemas de desobediencia que resuelven necesidades básicas como la alimentación o la redacción de diccionarios básicos de comunicación” afirma David Armengol, comisario de la exposición.