El proyecto de Ignacio Bartomeus consiste en rastrear y analizar datos sobre la diversidad de abejas en España para poner así de manifiesto la actual crisis que sufren y para comprender la evolución de sus poblaciones a lo largo del tiempo.

España es un punto caliente de diversidad de abejas, con más de 1.000 especies diferentes. Sin embargo, sabemos muy poco de su estado de conservación. Usando muestreos realizados en la década de los 70, y comparándolos con remuestreos actuales llevados a cabo durante el proyecto, ha conseguido identificar un declive del 33 por ciento de la diversidad local de abejas en España. Sin embargo esto no ocurre por azar. Las especies más vulnerables son las de gran tamaño, especies parásitas y las especializadas en ciertas plantas. Conocer el estado de las poblaciones de abejas es el primer paso para llevar a cabo acciones concretas de conservación.