¿Qué necesito?
En primer lugar debe aclararse que sólo los aparatos de tercera generación (3G) o smarthpone –capaces de conectarse a Internet- permiten visualizar los contenidos en directo de un canal de televisión.
Una vez se dispone del terminal adecuado, el usuario debe suscribirse a alguno de los servicios de televisión que ofrecen los distintos operadores de telefonía móvil. La oferta de contenidos no sólo incorpora emisiones en directo, sino también paquetes cerrados de contenidos determinados (series de ciencia ficción, dibujos animados etc...) que, por lo general, se actualizan diariamente. Estos circuitos, conocidos como canales Loop, no sirven contenidos en tiempo real.
La emisión en directo parte del canal de televisión (broadcaster) en cuestión. Los contenidos son suministrados a los distintos operadores de telefonía, que reciben la señal, la codifican y adaptan a los terminales móviles. La emisión de contenidos en directo se realiza a través de las plataformas de streaming de los propios operadores, de manera que si éstos reciben la señal en alta definición del canal de televisión, es posible que el usuario pueda disfrutar de televisión HD en su móvil.
¿Cómo interactúo con mi 3G y cuánto cuesta?
Como casi todo en telefonía móvil, ver la televisión en directo es un proceso de interacción bastante intuitivo: únicamente se debe acceder a la sección específica de contenidos del operador con el que tenemos contratado este servicio. Una vez dentro, el usuario seleccionará el canal de televisión que desee visualizar según los contenidos que se emiten en ese momento.
Por sorprendente que parezca, ver la televisión en el móvil no supone dimensionar la factura de telefonía. El precio medio de los operadores oscila entre 4 y 6 euros al mes, independientemente del tiempo de consumo. El problema, por lo tanto, no es económico, sino que más bien suele estar relacionado con la escasa duración de la batería de los terminales móviles cuando se consumen estos servicios de televisión.