En 1968, Paul le pide a Ruth que se vayan de la casa, que se vayan lejos y que empiecen de cero, pero ella se niega porque no puede dejar a su hija. Paul se marcha y Ruth intenta detenerle. Mientras tanto, Roger y Evelyn mantienen una conversación en la que Roger le cuenta toda la verdad sobre la muerte de Alice, Pero Evelyn le dice que no debe contarlo nunca, que ya ha hecho suficiente.
En la década de 1980, Helen ve a Alice, la sigue y encuentra a su hijo Scott en la bañera casi ahogado. Por esta razón, deciden irse de la casa.
En el 2010, Ruth se queda cuidando al bebé de Nisha, pero comienza a seguir las pistas de su hija y encuentra el diario de Alice escondido debajo de la cuna, donde hay una pista que la lleva hasta Olive, quien le cuenta toda la verdad sobre que pasó el día de la muerte de Alice.
El espíritu de Alice sigue vivo
Los misterios se suceden
¿Y si llamamos a nuestra hija Alice?