La historia de desarrolla hacía dos años, cuando Bart tenía ocho años y Lisa, seis. Homer odiaba su trabajo en la Planta Nuclear de Springfield, por lo que renuncia, y decide trabajar en el empleo de sus sueños: las canchas de bowling de Springfield. Aunque el nuevo trabajo tenía un sueldo menor, era mucho mejor para Homer, quien lo disfrutaba cada día. Además, el dinero les permitía vivir relativamente bien a los cuatro miembros de la familia.
Sin embargo, cuando Marge y Homer celebran su nueva vida, ella queda embarazada. Sabiendo que un bebé llegaría a la familia, Marge se da cuenta de que Homer debería buscar un nuevo trabajo, mejor pago. Para no preocuparlo, decide guardar la noticia en secreto, hasta que llegase el momento de decírselo. Pese a esto, le cuenta lo ocurrido a sus hermanas, quien le pasan la voz a todo el pueblo, excepto a Homer. Finalmente, le organizan a Marge una fiesta sorpresa en la casa de los Simpson, celebrando la llegada del bebé.
Homer hace un berrinche cuando se entera de la noticia, y no tiene nada de entusiasmo con la llegada del nuevo bebé. Por los problemas económicos que le trae el embarazo de Marge, es forzado a renunciar de su trabajo, y de volver suplicando a pedir su puesto en la Planta Nuclear. El Sr. Burns le permite volver, pero le coloca una placa que decía: "No lo olvide. Está aquí para siempre" (en inglés, "Don’t forget: you’re here forever"), para recordarle que no podía renunciar nuevamente. Aunque al principio no le gustaba la idea del bebé nuevo, Homer ama a Maggie desde el primer momento en que la ve.
De vuelta en el presente, Bart y Lisa todavía ignoran por qué no hay fotos de Maggie. Homer, simplemente, les dice que sí hay fotos, pero están en donde más las necesita. La escena luego muestra su lugar de trabajo, con fotos de Maggie por todos lados, y en particular la placa, que había cortado letras con las fotos hasta formar "Do it for her" ("Hazlo por ella").
Y con Maggie, tres