Bart, que participo en la broma no fue descubierto porque no lo culpo Milhouse, Bart le promete a Milhouse visitarlo todos los días. Homer lo lleva como castigo a ir al Retiro de Abuelos y ayudar allí. Bart conoce una chica llamada Jenny. Allí, Bart se enamora de su bondad y belleza. Bart hace un esfuerzo para parecer "bueno" cuando esta junto a Jenny, lo que demuestra defendiendo a la naturaleza, salvando a un pato de los disparos de Jimbo.
Bart invita a Jenny a cenar, y cuando están en medio de la cita en su casa con toda la familia, Milhouse llega enojado con Bart porque no cumplió de visitarlo todos los días y amenaza con decirle la verdad a Jenny. Milhouse comienza a molestar a Bart, aparece en todas las salidas y Jenny, cada vez que aludía a Bart, decía algo más sobre eso. Finalmente, cuando Milhouse ya no dejaba de molestarlo a Bart, le confiesa la verdad a Jenny que se portaba mal antes de que la conociera, y sólo pretendió ser bueno para empezar una relación. Él dice que va ser bueno, pero Jenny se enoja y rompe con él. Bart esta muy triste, pero no le importa mucho lo de Jenny, así que va al Kwik-E-Mart y decide comprar un ramo de rosas para Milhouse, por mentirle y por no haberlo visitado todos los días. Y Milhouse acepta, así que para la reconciliación ellos juegan la broma de conducir un carro de hielo y ponen el piso de la escuela resbaladizo como el hielo y a los niños les gusta porque empiezan a jugar pero Skinner está muy enojado y se cae en el piso.
Mientras, a Lisa se le asigna a escribir un informe sobre como se verá Springfield en 50 años. Cuando ella chequea sobre lo que puede pasar ve que ya no existirá o que ya no habrá comida así que ella se deprime y en el salón, ella da su informe y aterroriza a sus compañeros de clase con su oscura visión del futuro. Así que el Director Skinner le dice Homer y Marge que la lleven a un psiquiatra, Así que la llevan y le recomienda que le den a Lisa "píldoras felices". Lisa no las quería, pero después de su primera píldora pierde contacto con la realidad y ve el mundo entero como caras sonrientes. Puesto que a ella no le importaba nada y drogada por tomar esas pastillas, casi besa un ventilador prendido en manos de Maggie, Marge la ve que casi lo besaba y decide que no debe tomar más las píldoras. Ella tira las pastillas en el basurero, y se las come Ayudante de Santa, y casi besa el ventilador.
Los Simpson, 437