Un año después del caso demoníaco que azotó a la Comisaría San Antonio, Don Lorenzo se despide de su equipo con unas emotivas palabras en las que hace memoria de los que ya no están y que murieron en acto de combate.
Pero el final de todo, es sólo el pistoletazo de salida a algo nuevo. Acabada la era Castro se da paso a la era Miranda, con Paco al frente de la comisaría que hace su entrada triunfal en silla de ruedas, todavía herido después de su lucha final con Satán.
Paco, visiblemente emocionado agradecía a su equipo los años de lealtad y servicio y se despedía de la audiencia al grito de ¡COMO UN PUTO EQUIPO DE REMO!