Reyes (Goya Toledo) reúne a todos en la comisaría y anuncia que la delegación del Ministerio de Interior les han quitado el caso del caníbal después de intentar explicarles en vano todas las incoherencias a las que se han enfrentado. No dan crédito a que alguien muerto sea responsable de más crímenes. Culpan a la comisaría de San Antonio de que la prensa se haya hecho eco y como consecuencia se estén dando casos de vandalismo y esté cundiendo el pánico. Aún así, tienen sólo dos horas para analizar el cadáver del cura sin abrirlo.
Paco (Paco Tous) muestra a Mariano (Pepón Nieto) un mensaje que dejó el caníbal para él y le intenta convencer de que la clave para detenerle está en el cuaderno del cura. Paco, desesperado, pide ayuda a Silvia (Marian Aguilera), a la que solo él puede ver. Paco está convencido de que ha tomado el testigo del cura y ahora él es el elegido y el único capaz de derrotar a Satán.
Para evitar más líos, Reyes anuncia en la comisaría que Lis (Patricia Montero) es su hija, y Amaia (Ángela Cremonte) que Curtis (Fede Celada) es su tío. Lis quiere saber por qué Aitor (Mario Casas) la dejó plantada en su casa después de haber pasado la noche juntos. Reyes sabe que tiene que hablar con su hija y contarle que tiene una relación con Aitor.
Salgado comunica a Pepa (Laura Sánchez) que ha llegado momento de cumplir su parte del trato. Tiene que ir a un edificio y matar a un hombre sin ni siquiera conocer su identidad. A cambio, ella y Aitor se librarán de los cargos de haber matado al Gordo.