Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestro servicio, recoger información estadística sobre su navegación y mostrarle publicidad relacionada con sus preferencias. Si continúa navegando, consideramos que acepta su uso. Puede obtener más información o cambiar la configuración en  política de cookies.

Continuar
REVIEW CAPÍTULO 9

Baelor. Baelor

El noveno capítulo de 'Juego de Tronos' es de esos que no se olvidan, de los que se te quedan grabados en la retina. Nadie, a excepción de los lectores de  la saga literaria, podría esperar un final de capítulo tan sobrecogedor, con un final inolvidable, irrepetible.

Juego de Tronos C9 Juego de Tronos C9 | Foto: antena3.com

Funes VO  |  Madrid  | Actualizado el 31/08/2012 a las 15:15 horas

Ned Stark ha demostrado hasta el final que es un personaje con principios, con honor, que no se deja chantajear o amedrentar por nadie. Ha desaparecido su personaje, pero seguirá vivo en la mente de los espectadores. Ned Stark finalmente se traga su orgullo, confiesa y reconoce al rey Joffrey como rey legítimo. Acepta además la oferta de la reina Cersei de vivir el resto de su vida en el Muro. Aun así el sádico Joffrey no tiene piedad de él y decide cortarle la cabeza.

Es muy poco habitual que el protagonista de una serie muera, pero en 'Juego de Tronos', todo es posible. Desde luego es un as en la manga que ha estado bien guardado y supone todo una sorpresa para los espectadores.

La secuencia de la ejecución, además, no cae en el morbo fácil o en la violencia gratuita. Se trata de una escena sin artificios en las que Arya y Sansa, hijas del ya fallecido Lord Stark, ponen la parte más desgarradora de los últimos minutos de este noveno capítulo.

Por otro lado, Robb Stark accede a la petición de Lord Walder Frey para que se case con una de sus hijas a cambio de que le deje pasar por sus tierras para dirigirse hacia el Sur. Además consigue a un rehén que vale su precio en oro: Jaime Lannister, al que decide mantener como prisionero. Es mejor tenerlo vivo que muerto.

En el Muro, el maestre Aemon le cuenta a Jon Nieve su verdadera identidad: es un Targaryen, que huyó durante la matanza de Robert Baratheon. Le cuenta a Jon que tiene que elegir entre quedarse o irse del Muro y vivir con esa decisión para el resto de su vida.

Khal Drogo se cae de su caballo. Está muy enfermo, la herida de su pecho se ha infectado. Khaleesi pide ayuda a la bruja que tienen como rehén para salvarlo. La hechicera comienza su ritual y Khal Drogo queda cubierto por la sangre de su caballo.

Tyrion conoce a Shae, una prostituta extranjera con la que comienza una bonita historia de amor que se prolongará durante la segunda temporada y que nos dejará momentos muy tiernos. Pero Tyrion también demuestra que es un hombre de guerra y con su armadura pequeña les da instrucciones a los salvajes del Valle, que gritan eufóricos: "¡Medio hombre, medio hombre!". Otra gran secuencia protagoniza de nuevo por el gran Tyrion Lannister.

La mejor secuencia: La ejecución de Ned Stark, que por inesperada, cobra un impacto mucho mayor.

La mejor frase: 
Khaleesi: "Nunca he sido nada, pero ahora soy el fuego del dragón".

Compartir en:
Cerrar ventana
Cerrar ventana