La pequeña Altea vive junto a su padre Viriato en las montañas ajena a la invasión romana y los problemas de su pueblo. A pesar de no tener muchos amigos, la niña no se queja: le gusta vivir en la sierra y disfruta estando allí con su padre que intenta mantenerla aislada de los problemas de los adultos. Pero, si hay algo que lamenta la pequeña es no haber conocido a su madre de la que ha heredado su carácter y su nombre.
En la segunda temporada
Altea se ha romanizado hasta tal punto que ni siquiera reconoce a su padre. Recuperar a su hija será uno de los principales motores del líder hispano.
Altea, la hija de Viriato
Vídeo en exclusiva de Imperium
Helena hace saber a Galba que Viriato vivirá para siempre
El fin de los rebeldes, la crucifixión
Quinto y Galba son nombrados cónsules
Viriato perdona la vida a Marco
Hispania | Resúmen dos primeras temporadas
Así es Nerea en la segunda temporada
Galba abusa de la joven Nerea
Making of de Hispania con Juanjo Ballesta y Lluis Homar