Es un hombre de campo, rudo, curtido por el trabajo y el sol; introvertido, observador, silencioso. A primera vista puede parecer tosco y huraño pero no es cierto, Jaime es un hombre amable y de buen corazón.
A sus años, sigue soltero. En su vida hubo solo un gran amor, una mujer por la que habría sido capaz de hacer cualquier cosa. Ella se aprovechó de esa entrega mientras le interesó, pero no dudó en dejarlo tirado cuando se le presentó una oportunidad mejor. Olivia lo trata con tacto porque es el único que la conoció cuando aún no era una viuda rica y elegante.