Óscar sigue enamorado de Sara y está empeñado en recuperarla. Descubre que Álvaro tiene un pasado oculto y que, a su corta edad, ya ha estado viudo en dos ocasiones.
En su afán por evitar que Sara sufra, le cuenta lo de Álvaro, pero ella cree que lo que Óscar pretende es recuperarla a toda costa inventándose historias. Sara le deja muy claro que lo suyo ha terminado.
Mientras tanto, Susana, la hija de Adrián, se ha trasladado a vivir con él y no puede evitar sentir cierta atracción. Ella se convierte en la confidente de Óscar y le aconseja que no le diga nada a Sara, al tiempo que descubre que está enamorada de él.
Tras ser rechazado por Sara, Óscar decide abandonar la hacienda de los Elizondo con la consiguiente satisfacción de Sofía.