El aceite de Norma y Juan es de una calidad excepcional, pero ahora que comienza a abrirse un hueco en el mercado, una sospechosa contaminación amenaza con acabar con su incipiente empresa. La presión a la que Norma está sometida, unida a su delicada salud, hacen que pierda el bebé que esperaba. Juan, abatido, decide investigar quién puede estar detrás de la contaminación y todo apunta a Sofía Elizondo y el juez Romero. Norma se siente sola y comienza a desconfiar también de Juan. La única esperanza que tiene Juan de hacer que vuelvan los viejos y felices tiempos es descubrir pruebas contra Sofía Elizondo.
Fernando, por su parte, no está tan solo como parece. Sigue profundamente enamorado de Olivia y descubre en el pasado de esta una forma de atrapar a Romero. Le propone a Juan aliarse contra el juez para acabar de una vez por todas con sus intrigas. ¿Logrará Fernando que Juan acepte colaborar con él?
Mientras, Óscar sigue enamorado de Sara, aunque ella le ha dejado muy claro que lo suyo se acabó. Álvaro se acaba de quedar viudo y no quiere dejar pasar la oportunidad de salir con Sara. El mediano de los Elizondo duda entre decírle a Sara lo que sabe del abogado o esperar a que ella se de cuenta. El problema está en que quizá, cuando eso ocurra, ya sea demasiado tarde. Entretanto, Susana, la hija de Adrián, comienza a sentir algo por él.
Por último, Frank ha descubierto que el bebé de Rosario es también su hijo. Ha tomado la decisión correcta, pero Lucía ya no está con él. La pequeña de los Elizondo siente que ha sometido a demasiada presión a Frank y ahora teme perderlo, sobre todo, desde que la veterinaria se ha metido de por medio. Lucía no está dispuesta a perder a Frank, pero debe poner todo de ella para lograr que el pequeño de los Reyes, la perdone.
La propuesta de Óscar