Han pasado tres meses y el aceite de Norma y Juan es un éxito, hasta que algo lo pone en entredicho: varios de los restaurantes a los que sirven son cerrados por una intoxicación, y todo apunta a que el causante es el aceite.
Mientras Frank está desbordado con su nueva paternidad, Lucía ha retomado su vida de antes: sale con sus amigos, y disfruta del dinero de su familia. Cuando Sofía le exige que haga algo con su vida, Lucía se compra un caballo para competir, y le pide a Frank que le eche un vistazo, pero Frank envía en su lugar a Mireia, a quien Lucía siempre ha visto como una enemiga.
Óscar, por su parte, ha dejado el poker y está haciendo carrera dentro de las empresas Elizondo. Espera que esto sea suficiente para recuperar a Sara, y efectivamente ella duda, pero la repentina aparición de Álvaro, que ha estado tres meses fuera cuidando a su mujer, vuelve a hacerle tambalearse.
Mientras, Fernando, que desde que su relación con Sofía ha terminado se siente ninguneado en la empresa, se refugia en Olivia. Con respecto a Susana, vuelve a casa tras haber indagado sobre Ray, a quien se ha propuesto desenmascarar. Ella y Óscar deciden compartir piso.