Rodolfo ha asegurado que nunca ha sentido el peso de los apellidos en su profesión. "Sin embargo sí he aprendido cosas que con 20 años otros sólo aprenden con el tiempo", afirma. "La humildad, tener los pies en la tierra y saber que el éxito siempre es efímero, me lo enseñaron en casa y me ha servido de gran utilidad", asegura.