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ESTRENO EN OTOÑO

El origen de la historia de amor de Francisca y Raimundo, muy pronto en el teatro

La versión teatral de “El secreto de Puente Viejo” pretende, sin traicionar la esencia de la historia, desvelar a los segui­dores una faceta desconocida de una de las grandes historias de amor de Puente Viejo: la de Francisca y Raimundo.

“El secreto de Puente viejo, Siempre te amé” cuenta el origen de la historia de amor de Francisca y Raimundo, dos de los personajes protagonistas de la serie diaria.

Una historia que se remonta a la juventud de ambos, cuando muy enamorados y, pese a la oposición de sus familias, deciden huir y casarse en secreto. Sin embargo, la realidad se impone: si Raimundo casa con Francisca, su familia le promete destrozar a su amada y a todos los Montenegro.

Raimundo, por amor, renunciará al amor: a Francisca. Algo que ella sentirá como un puñal en el corazón y que jamás perdonará.

La versión teatral de “El secreto de Puente Viejo” pretende, sin traicionar la esencia de la historia, desvelar a los segui­dores una faceta desconocida de una de las grandes historias de amor de Puente Viejo: la de Francisca y Raimundo. Conoc­er a los protagonistas cuando aún eran jóvenes e inocentes y entender el porqué de cómo son ahora.

Para el espectador nuevo, que se asome por primera vez al mundo de Puente Viejo, la obra de teatro será algo similar a un Romeo y Julieta ubicado en la España de finales del s.XIX: Una historia de amor imposible entre dos jóvenes enamorados.

El cartel de la obra de teatro de El secreto de Puente Viejo

Sinopsis

Francisca y Raimundo son dos jóvenes enamorados que retozan en el prado jurándose amor eterno y se arrancan una promesa: cansados de que sus familias no oficialicen su compro-miso, deciden casarse en dos días. Su amor es tan grande que nada ni nadie podrá impedirlo.

Mientras que Francisca, ilusionada, cuenta las horas, los minutos y los segundos para desposarse, Raimundo recibe la peor de las noticias: casará, sí, pero con la hija de los Soto­mayor. El joven trata de convencer a sus padres, pero como respuesta únicamente recibe un juramento de Jaime, su cruel y poderoso padre. Si no deja a Francisca de inmediato, dejará en la ruina a la familia de Francisca, a ella y su futuro. Raimundo es consciente de que su padre no jura en vano, ya ha visto antes ese frío en su mirada y sabe de lo que es capaz.

Por amor y para salvar a su amada de una vida llena de miseria, Raimundo pronuncia frente a una desolada Francisca tres palabras que les perseguirán a ambos durante el resto de sus vidas: “Nunca te amé”.

Destrozada, Francisca, por despecho rehace su vida y está a punto de casar con Salvador Castro, un hombre despiadado. Aunque Francisca ya no es la misma muchacha alegre que conocimos al principio, pues se ha tornado desconfiada y huraña.

Pero un giro inesperado puede cambiar el curso de la historia: la esposa de Raimundo fallece. Ahora que su padre ya no puede amenazarle con nada, Raimundo quiere intentar recuperar lo que le ha seguido manteniendo con vida: su amor por Francisca. Corre hasta su casa, pero allí solo encuentra el desprecio y el insulto de aquella a quien amó. Ni siquiera puede explicarse. No puede cambiar una de esas tres fatídicas palabras que rompieron sus corazones, pero que cambian el sentido de todo. Raimundo se marcha queriendo gritar a los cuatro vientos: “Siempre te amé”.

El muchacho no pierde la esperanza y con la ayuda de Pedro Mirañar, consigue mantener un nuevo encuentro con Francisca. Esta vez, sin la presencia amonestadora de Salvador Castro, la verdad sale a luz. Raimundo y Francisca se aman, se desean e incluso se besan, pero saben que su amor es imposible. Algo se rompió el día que Raimundo pronunció esas tres malditas palabras y por el momento no hay vuelta atrás. Raimundo se marcha. Francisca se toca el vientre. Un ser, fruto de su amor, crece en sus entrañas: Tristán, el inicio de todos los secretos de “El secreto de Puente Viejo”.

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