El capítulo terminó de grabarse a finales de agosto y es un carrusel de tensiones, emociones, sonrisas y lágrimas ante el final de una historia que arrancó con el relajado retorno de los alumnos a un inquietante internado tras sus vacaciones escolares, en el capítulo 1, y que terminará, 70 capítulos después, con el intento desesperado de huir de una muerte segura.
Para mantener la expectación en lo más alto y evitar fugas de información, se ha suspendido el preestreno online del capítulo así como el envío previo a la emisión de las tradicionales fotografías promocionales a los medios de comunicación.
El estricto blindaje de las imágenes persigue evitar posibles filtraciones del desenlace, con el que culminan las severas medidas de seguridad que se tomaron en el rodaje de las tres últimas entregas.