Robert Crawley, Conde de Grantham ha vivido una vida sin complicaciones. Se casó por conveniencia con su esposa, Cora, una heredera americana. Lo que era en un principio un matrimonio para aunar riquezas poco a poco se fue convirtiendo en amor de verdad.
Ambos tienen un gran patrimonio y viven por y para él. Los dos condes desean y confían en tener un legitimo heredero de todos sus bienes (cláusula indispensable). El único problema es que no lo tienen. De la unión entre Cora y Robert nacieron tres hijas, Mary, Edith y Sybil.
Hasta ahora el heredero era el primo de Robert, James Crawley y su hijo, Patrick. Pero las últimas noticias son que ambos han muerto a bordo del Titanic.
Robert