El nuevo cura del pueblo compartirá piso con Mateo y se convertirá en amigo, confidente e inesperado consejero amoroso del doctor Sanristobal.
Atractivo, divertido y carismático, las mujeres de San Martín le adorarán y los hombres no podrán evitar mirarle con cierto recelo. Una vez acabada su ‘jornada laboral’ se convierte en un vecino más y exige que dejen de llamarle ‘padre’.