Así funcionan las cosas: si no haces lo que te dicen, habrá consecuencias. Y en este caso, las ha pagado Ophelia (Blake Lively), que la secuestran para chantajear a Ben y a Chon.
Elena quiere que los jóvenes trabajen para ella, y qué mejor manera de hacer presión que secuestrando a su chica, Ophelia.
Está asustada; un hombre, detrás de una máscara de calabera, la ha llevado a un lugar donde parece que va a pasar mucho tiempo. Lado, al ver el miedo en los ojos de Ophelia, no puede más que sonreir.
Le enseña las instalaciones donde va a estar retenida hasta que sus novios (Ben y Chon) respondan a las presiones: una cama, un váter y pasta de dientes. ¿El cepillo? Lado tiene la respuesta.