No se puede jugar con fuego. Chon y Ben no parecieron saberlo cuando se atrevieron a desafiar al cártel mejicano de la droga de Baja California. ¿Que por qué? Pues porque quisieron robarles el pequeño mercado de maría que tenían montado en Long Beach.
Y claro, quien juega con fuego... se quema. De repente, Ben y Chon se ven envueltos en una vorágine de violencia y chantajes que les saca del pequeño paraíso en el que viven. Secuestran a Ophelia, y la mantienen como rehén hasta que cedan a participar con el cártel que lidera Elena, la despiadada Salma Hayek.
Sin embargo, no dudarán en hacer lo que sea por salvar a Ophelia, su chica -sí, la de los dos- a la que no parecen estar tratando muy bien. Se verán contra las cuerdas y tendrán que elegir: ¿su negocio, o su chica?
