Antena 3 emite mañana jueves, en prime time, una nueva entrega de ESTA CASA ERA UNA RUINA. Enesta ocasión, el programa que presenta Jorge Fernández y produce ZeppelinTV,ayudará a la familia de Avencio y Déborah, un matrimonio de La Manga (Murcia)cuya vida está marcada por la enfermedad de su hija mayor, Esther.
La niña, que tiene 5 años, nació con espinabífida. A las pocas horas de nacer, Esther tuvo que someterse a unaintervención quirúrgica, y en tan solo un año, sufrió otras 8 operaciones más.En una de las operaciones, tuvieron que poner a Esther una válvula en elcerebro y un catéter para controlar la hidrocefalia. Además, otros de losproblemas de la pequeña es que nació con los pies equinovaros, que le impide mantenerse de pie y se tiene quedesplazar arrastrándose.
La falta de recursos económicos hizo queAvencio y Déborah que tienen 3 hijos más, Avencio (3 años), Jorge (2 años) ,Silvia (1 año) y uno más que está en camino, se pusieran en contacto con ESTA CASA ERAUNA RUINA para reformar sucasa y arreglar la planta baja de la casa para adaptarla a las necesidades deEsther.
Lasvisitas sorpresa
Durante las vacaciones de la familia, elcantante Antonio Orozco hizo una pausa en la grabación de su disco pararecibir a Deborah y Esther, fans incondicionales del cantante.
Además, Avencio y su hijo mayor acudieron aun partido de su equipo de fútbol favorito: el Real Madrid. Tras el partido, eljugador Sergio Ramos quiso ayudar al programa regalándoles un balónoficial y una camiseta dedicada.
Losexpertos se ponen manos a la obra
Para lograr reconstruir la casa en tiemporecord, el equipo del programa contará, como es habitual, con la colaboracióndel pueblo al completo y con los expertos de ESTA CASA ERA UNA RUINA : la jefade obra Margot Pardos; el capataz Raúl Vaíllo; la experta eninteriorismo y creatividad, Marisa Gutiérrez; y el experto en decoraciónde exteriores, José Luis Peinado.
Más de 12.000 familias han llamadoa ESTA CASA ERA UNA RUINA
En sus dosanteriores ediciones, cerca de 12.000 familias se pusieron en contactocon el programa para formar parte del proceso de selección, del que salieronlas ocho familias protagonistas del espacio en cada temporada.
El últimocaso del que se ocupó ESTA CASA ERA UNA RUINA fue el de la localidad de Yanguas, unpequeño pueblo de Soria que debido a un problema de envejecimiento de lapoblación, ofrecía vivienda y trabajo a una familia joven que quisieratrasladarse a esta población. Familias procedentes de toda España sepresentaron al proceso de selección, y solo fueron tres las finalistas, y unala elegida. La familia escogida estaba formada por un matrimonio de Getafe(Madrid) y sus siete hijas, con edades comprendidas entre los 18 años y los 4meses.