En Colmenar Viejo, Madrid, la tensión está en el ambiente. El pasado lunes, dominicanos y magrebíes se pelearon y un joven marroquí resultó apuñalado. Desde entonces, la localidad está que arde. Bandas latinas han anunciado que van a vengarse, y la comunidad magrebí contesta que responderán si vienen a por ellos.
Tras el apuñalamiento de Mohamed, la respuesta de sus amigos no se hizo esperar. Unos doscientos jóvenes magrebíes atacaron bares y comercios regentados por dominicanos, el bando rival, y los destrozaron. Todavía ninguno de los dueños de esos locales se ha atrevido a abrir.
De los cuatro detenidos por el apuñalamiento, tres fueron han sido ya puestos en libertad y se teme que haya represalias con su vuelta al pueblo. A sólo dos semanas para que se celebren los festejos patronales, los vecinos temen haya nuevos altercados que les aguen las fiestas.